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Café con terrones de innovación educativa, por favor

Ana Belén Albero Díaz es abogada y máster en gestión y dirección de entidades no lucrativas.
Actualmente se dedica al asesoramiento jurídico en los ámbitos del asociacionismo, el emprendimiento y la juventud. Pertenece a varias entidades sin ánimo de lucro como la Asociación Navarra para la Innovación, la Creatividad y la Cultura, que preside.
Participa como voluntaria en multitud de actividades educativas, formativas y
culturales, ha escrito varias guías de divulgación jurídica y es una de las primeras Innovactoras. Su ecosistema es extenso y su red muy diversa. La socialización para cambiar las cosas es lo suyo y el interés por multitud de campos le hace conectar puntos dispersos que no siempre son evidentes para quienes tienen un pensamiento más lineal.

Celia Pinedo Pardo, máster en Derechos Humanos e investigadora sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible con enfoque de género. Comenzó su carrera profesional en la UNESCO en París. Tras pasar por la Comisión Europea, algo le impulsó a dejar Bruselas y viajar a Guatemala. Allí se inició como cooperante internacional, brindando formación a niñas del área rural. Descubrió su vocación de trabajar por los derechos humanos en terreno, y desde entonces ha trabajado cinco años en la cooperación. Su otra pasión, la Educación Transformadora y la investigación sobre desarrollo. Elabora su tesis doctoral sobre la Agenda 2030 y el impacto de las mujeres en la misma. Su vinculación a organismos internacionales, locales, entidades sin fines de lucro y su vida académica la describen como inquieta y siempre dispuesta a afrontar nuevos retos.

“Las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra” Esa es la premisa que sustenta INNOVACTORAS, una iniciativa que nació para ofrecer buenos referentes actuales de innovación y para aportar recursos educativos. Hoy conversamos con dos de sus impulsoras: Ana Belén Albero Díaz y Celia Pinedo Pardo, que nos van a contar todo lo que necesitamos saber sobre este proyecto, que hace unos meses obtenía uno de los Premios Mundiales WSIS (World Summit on the Information Society) 2020 del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Ecosoc), en la categoría de Cooperación Internacional y Regional, convirtiéndose así en el único proyecto español reconocido en esta edición. Y lo hacemos mientras tomamos un café porque, según dicen, ese es uno de los secretos de las buenas ideas. Así que, si os apetece, preparaos uno al gusto y acompañadnos.

¿QUÉ ES ESTO DE INNOVACTORAS?

CELIA: Es un proyecto transversal que nació en 2017 ante la falta de mujeres en las carreras universitarias denominadas de ciencias (carreras STEM, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés) y en los grados de formación profesional. Innovactoras busca visibilizar referentes cercanos con los que poder identificarse de forma sencilla y, de este modo, lograr avances en dos sentidos: por un lado, contribuir al empoderamiento femenino; y por otro, fomentar las vocaciones de las más jóvenes en este sector al que sumamos la A de las Artes, carreras STEAM, porque a ninguna nos gustan los compartimentos estancos y creemos que la educación, como el proyecto, debe tener contenidos interrelacionados y transversales.

ANA BELÉN: Siempre contamos que la idea surgió tomando un café como este con María Beúnza, socia de la consultora en innovación Happennin y alma máter del proyecto.
Nos preocupaban las dificultades que todavía existen para las mujeres en el acceso a puestos de responsabilidad en los ámbitos de la innovación, entendida en sentido amplio, así como la falta de vocaciones femeninas en determinados ámbitos.
Reflexionamos sobre que la mayoría de los referentes femeninos que nuestros hijos e hijas conocían eran lejanos por haber vivido en otras épocas o por haber realizado logros muy importantes pero que se podían ver como inabarcables. Así, nos propusimos facilitar referentes cercanos, de mujeres muchas veces anónimas pero que sirvieran para lograr avances en ambos ámbitos: la visibilidad y la educación. De ahí surgió el nombre, INNOVACTORAS, mujeres activas en su día a día y que innovan desde lo más complejo hasta lo más sencillo. Historias de trabajo y superación de personas de carne y hueso y de aquí y ahora. Una vez elegidas las primeras 20 mujeres se trabajaron con escolares sus historias, la percepción de la mujer, etc. y se crearon los primeros recursos educativos. Con todo ello se dio contenido al primer libro que, ampliado, acaba de ser reeditado y cuyos beneficios sirven para becar a nuevas innovactoras que lo tienen un poquito más difícil. También puede descargarse en formato ebook en la web.

¿Y QUÉ PASÓ DESPUÉS?

CELIA: De todo (risas). Lo primero que llegó un segundo café, esta vez conmigo, y el proyecto dio un salto internacional con referentes del Norte y del Sur. En aquellos momentos trabajaba en Fundación FABRE, una ONG de Cooperación Internacional, que propuso elaborar recursos educativos de calidad en distintos proyectos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en países como Guatemala o Bolivia. De este modo, en 2019, la guía incorporaba a mujeres y jóvenes Innovactoras de todo el hemisferio sur y un prólogo de Beatriz Becerra, Vicepresidenta de la comisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo.

ANA BELÉN: A partir de ahí el proyecto siguió creciendo y se organizaron talleres, charlas, cursos… y los Premios Innovactoras, de los que ya se han celebrado 2 ediciones.
También, junto a María Cruz Díaz de Terán, profesora de la Universidad de Navarra, se puso en marcha la Red Winn Internacional aprobada por la convocatoria iberoamericana CYTED para analizar y fortalecer el impacto femenino en los ecosistemas de innovación nacionales y regionales. La red está liderada por un equipo interfacultades de la Universidad de Navarra junto al consorcio de Innovactoras, y está conformada por más de 30 investigadores de universidades de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.

¿Y QUÉ SE HACE TRAS HABER GANADO UN PREMIO DE LA ONU?

CELIA: Pues seguir trabajando, no queda otra. Ahora mismo estamos en plena preparación de las actividades para 2021: seguir con la presentación del nuevo libro, ampliar el número de innovactoras, crear una nueva categoría de premios innovactoras para Centros Educativos, y un proyecto con Caja Rural para acercar a las innovactoras a los colegios y trabajar directamente con el alumnado en la visibilidad y el fomento del emprendimiento y la innovación. Además, el hecho de recibir un premio de Naciones Unidas nos motiva aún más a seguir trabajando por los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ya en 2019, con el segundo libro de “Innovactoras en el Norte y en el Sur”, relacionamos cada perfil de las Innovactoras con los ODS en los que genera impacto. De este modo lográbamos dos objetivos: por un lado, ofrecer a centros educativos un recurso didáctico para trabajar los ODS con referentes femeninos y, por otro lado, elaborarnos un mapa de impacto de las Innovactoras en la Agenda 2030.

¿Qué Innovactoras inciden más en el ODS 4 “EDUCACIÓN DE CALIDAD”? o ¿Cuáles han enfocado su carrera en el ODS 1 “POBREZA CERO”? Este mapa de «Innovactoras por ODS”, junto con el impulso que supone este premio de la ONU, nos motiva a seguir buscando Innovactoras por el mundo en otros ámbitos que aún no estén recogidos por el libro. Por ejemplo, ODS 14 “VIDA SUBMARINA”, ¡seguro que hay auténticas cracks protegiendo la vida de los océanos!
Ana Belén: ¡Vámonos de viaje a un sitio con mar a descubrirlas! (risas)

¿Y QUÉ PASARÁ EN EL PRÓXIMO CAFÉ?

ANA BELÉN: Que seguiremos organizando y creando nuevas actividades, proyectos, iniciativas… relacionadas con Innovactoras. Vamos, que nos meteremos en más líos (risas). Hay que resaltar que todo el equipo de INNOVACTORAS y todas las mujeres que conformamos la red colaboramos de forma altruista con el proyecto. Por eso este proyecto es tan especial: porque es fruto del trabajo y la ilusión de gente que se esfuerza, se ilusiona y tiene la generosidad y la humildad de compartir su historia con nosotras y a quienes no podemos estar más agradecidas, porque son el verdadero motor que lo impulsa y lo hace crecer cada día.
Cerramos 2020 con más de 100 mujeres como parte de la red y nuestro sueño es que haya al menos una innovactora de cada país del mundo. Estamos cerca de fechas navideñas, así que este es sin duda el mejor momento para pedir deseos y confiar en la magia de que el ejemplo de nuestras innovactoras arrastre cada día a más personas.

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